NOTICIAS DE KDRAMAS (14/07/25-20/07/25)
20/07/2025Estrenos Doramas Kdramas: lo nuevo que llega en agosto 2025
29/07/2025Ha pasado casi una semana desde que estuvimos en el concierto de Stray Kids en Madrid, el martes 22 de julio en el Estadio Metropolitano pero, mientras que ellos siguen haciendo estragos en su gira europea, por aquí seguimos con resaca emocional y es que no hay más que darse una vuelta por las redes sociales para ver que aún no lo hemos superado. No me considero stay, ni mucho menos, aunque, como tantas otras, haya caído rendida ante los encantos de Bang Chan y sus «niños», como él los llama, pero la intensidad de ese concierto, el buen rollo que nos transmitieron y la fuerza con la que lo vivimos son algo difícil de olvidar.
Desde el día previo al concierto se notaba que esto iba a ser algo grande: el centro de Madrid estaba completamente abarrotado de stays y fans del kpop: se notaba en el maquillaje, en la forma de vestir, en los skzoo que llevaban colgados y era evidente en las colas que rodeaban cualquier negocio que tuviera cualquier contenido relacionado con el kpop, desde tiendas de discos y merchandising hasta la versión madrileñas de tiendas de conveniencia y súpers coreanos a locales de comida y también papelerías. La fiebre por el kpop inundaba las calles de Madrid y también los alrededores del Estadio Metropolitano, donde ya se había abierto un puesto de merch oficial y las colas eran impresionantes cuando todavía faltaban más de 24 horas para la apertura de puertas.
Nuestro grupo de chingus aprovechó este evento para montarnos un maravilloso fin de semana, de lunes a miércoles y durante estos días compartimos soju, barbacoa, toppoki, momentos inolvidables y muchas risas. Llegadas de varios puntos de la geografía española, disfrutamos como niñas del preconcierto y de volver a estar juntas, lo dimos todo durante las actuaciones de los Stray Kids y todavía nos quedaba mecha para rato al salir del recinto. Y es que si el kpop es una fiesta y este concierto marcó un hito, primer grupo coreano que llena un estadio en España actuando en solitario, compartir estos recuerdos con buena gente lo hace aún más especial.
A eso de las 18,45 nos fuimos en metro para el estadio y vimos como los vagones se iban llenando con gente que, como nosotras, iban vestidas de rojo y negro, siguiendo las consignas oficiales, pero eso no era nada comparado con lo que nos esperaba al salir al aire libre: el ambiente era espectacular, lleno de gente de todas las edades que, cargados con sus lightsticks se dirigían a las distintas puertas para hacer su entrada. En nuestro grupo también nos dividimos: éramos muchas, pero cuando se abrió la venta tuvimos la suerte de conseguir entradas para todas en una experiencia que fue poco menos que agónica, pero que mereció totalmente la pena, porque todo en este concierto fue espectacular.
Ver llenarse el estadio fue impresionante y, aunque aún era de día, veíamos como los lighsticks se iban sincronizando y empezaban a parpadear con la luz roja que sería recurrente todo el concierto. Sabíamos que estábamos ante algo único porque, aunque en Corea hace ya mucho tiempo que se sincronizan los lightsticks para seguir al unísono los colores que marca la organización, nunca se había visto algo de tal magnitud en España, en un estadio lleno y de forma multitudinaria. Y no solo los nachimbong, ya que otros lighsticks de JYP se sincronizaron también, como el de NMIXX (aunque nos quedamos con las ganas de que los de 2PM y TWICE) se conectasen también. Y digo con las ganas porque en los vídeos previos al inicio del concierto, se mostraron imágenes de todos los grupos de JYP y mis adorados 2PM fueron unos de los que más gritos recibieron, así que por ahí había más de una hottest encubierta.
Y a las 20’30, en punto, empezó la fiesta. El concierto arrancó por todo lo alto con MOUNTAINS, un primer tema que fue la primera toma de contacto con el público y que nos desveló un escenario impresionante, ya que en esta canción hubo llamaradas de fuego auténtico, pero en la segunda, Thunderous, mientras todo se llenaba de luces azules salieron fuegos artificiales para hacer aún más espectacular el tema. Y, sin parar, pasaron a JJAM, con los lighsticks cambiando de colores sin cesar y otra ronda de fuegos artificiales. Tras este arranque cargado de energía llegó el momento de los primeros saludos y cuando oímos «hola», en español, el público se volvió completamente loco. No era nuestro primer concierto de kpop, pero hay que reconocer que el nivel de chillidos y gritos que se alcanzó aquí, unido a que el sonido no era excesivamente bueno (ya se sabe que este estadio no destaca por su buena acústica, precisamente), hizo que en muchísimas ocasiones fuéramos incapaces de entender lo que decía la traducción simultánea. Pero sí que pillamos estas primeras intervenciones, en las que Bang Chan, que ejerció en todo momento de líder y maestro de ceremonias, dijo que después de tanto tiempo y de haberlos esperado tanto, Stray Kids por fin estaba en España y que tuviéramos altas expectativas, porque habían preparado muchas cosas. Bang Chan es un hombre de palabra. Y no defraudó.
District 9 fue la siguiente canción y la primera en la que se fueron a la pastilla central que dominaba el foso, para estar más cerca de las stays, mientras que en Back Door volvieron al fondo, sacándole el máximo partido a un escenario con cubos que subían y bajaban y lo mismo servían de pódium que de fondo poniendo imágenes a sus coreografías o para esconderse y aparecer generando el delirio del público. Tras estas dos canciones, los más de veinte bailarines, vestidos de riguroso blanco, tomaron posesión del escenario en un medley compuesto por Hellevator, Easy, S-Class, Walkin on Water, Charmer, VENOM y Hall of Fame. Un vídeo con los acordes de Chk Chk Boom presagiaba lo que venía después, y ahí salieron ellos, de rojo (y, por supuesto, Felix con falda) entre gritos y la euforia de un estadio que, por primera vez en lo que iba de concierto, se levantó al completo para bailar esta canción cuando los chicos ocuparon la pastilla central. En DOMINO se acercaron aún más al público, utilizando los laterales del escenario, y no perdieron la ocasión para tirar agua una y otra vez a las fans que estaban cerca. Los chicos estaban muy cariñosos entre ellos y juguetones con el público, algo que todo el mundo agradeció y que se recompensaba con chillidos y auténtico fervor cada vez que se tocaban entre ellos. Tras God’s Menu, una canción marcada una vez más por la energía de los Strays Kids y por el despliegue de confetti, fuego y fuegos artificiales que salían del escenario, tuvimos un momento para recuperar, ya que mientras había cambio de vestuario la banda estuvo recorriendo el escenario tocando mientras de fondo veíamos vídeos de los chicos.
Y dio comienzo el bloque de las subunidades: empezaron Felix y HAN con Truman, canción en la que sorprendieron al público emergiendo directamente de la pastilla central y en la que estuvieron acompañados del cuerpo de baile, de negro, y ondearon botes de humo rojo (y no, esta vez el bote no le cayó a HAN en la cabeza). Siguiendo I.N. y Changbin con Burnin’ Tires: corrieron por el escenario, simularon con la coreo un coche y, creo que por primera vez en toda la noche, la cámara nos mostró la coreo en condiciones. Los chicos aprovecharon para acercarse al público y pedir que cuando ellos dijeran Chk Chk nosotros contestásemos Boom y la gente se volvió tan loca que ni nos enteramos de lo que decía la traductora. Aquí he de parar necesariamente para mencionar a la enamorada de Changbin que teníamos detrás: no sé si él se enteró, pero nosotras damos fe de que ama a Changbin y de que se dejó la voz para que le llegase el mensaje (pese a que estábamos en el último anfiteatro). Cabe destacar que en Madrid el nombre de Changbin fue uno de los más coreados, a diferencia de lo que ocurre en otros sitios. Y estamos orgullosas.
Y llegó ESCAPE, con Hyunjin y Bang Chan: lo de esta canción se resume con una frase de @rinconunnies y es que Bang Chan nos provoca. La canción es sexy a rabiar, ellos estaban espectaculares (por favor, qué carita más linda tiene Hyunjin) y la puesta en escena, con los bailarines con capas y capuchas blancas, las sábanas de las que surgían brazos que los abrazaban y luego los elevaban al cielo fue de las más espectaculares de una noche donde hubo muchas. Tras un pequeño clip de transición llegó uno de los momentos más bonitos de la noche, con CINEMA por Lee Know y Seungmin, una canción que empezó con ellos tumbados en el pasillo central y un pedazo de plano cenital (¿he mencionado la cámara de tirolina? ¡Había una cámara en una tirolina!), el estadio prácticamente iluminado con los lighsticks, confettis amarillos y azules y los créditos con los nombres de stays. Esta fue la primera vez que espontáneamente se oyó el ¡Qué bonito! a coro que tan grandes momentos traería para todos y es que realmente fue una actuación mágica. Magia nivel @kdramahappy, nuestra stay oficial, entró como Chan-biased y salió como Seungmin-biased.
GIANT trajo de vuelta al escenario a los ocho Strays Kids, acompañados de un muñeco hinchable gigante de cuya existencia ya me habían avisado, pero que me dio mal rollo igualmente, con esos dedos tan largos que parecía querer atrapar a los chicos y a sus bailarines, todo el rato rodeados de luces rojas. El color azul tomó el relevo en Walkin on Water y esta es otra de esas canciones donde agradezco el esfuerzo que hacía realización por captar la coreografía de los ocho en conjunto. Para S-Class, una de las canciones más coreadas de la noche, se fueron al fondo del escenario y la cámara captó genial esta coreo (esta vez Lee Know no perdió la zapatilla). Llegado a este punto, nosotras, que no somos stays pero lo estábamos dando todo (ya habían caído algunas cervezas y somaek, que estaba disponible para la compra), estábamos un poco sorprendidas de que, ante tal fervor de gritos y canciones, no hubiera más gente levantada y bailando. En ese sentido, nos sentimos un poco en Corea, porque mucho gritar, pero en nuestro sector las que más nos movíamos éramos nosotras (ni siquiera la enamorada de Changbin).
Y llegó uno de los momentos más virales de este concierto: no sabemos qué dijo Bang Chan, pero la traductora nos hizo llegar un: «¿cómo están los máquinas?» antes de pasar a explicar el significado de las canciones que habían interpretado por subunidades. De la nada creíble inocencia de ESCAPE pasaron a explicar los sentimientos que evoca CINEMA y el estadio volvió a estallar al grito de ¡Qué bonito!. En una interacción totalmente adorable, los chicos intentaban entender lo que decíamos y qué era aquella frase que el estadio no paraba de repetir al unísono, cada vez más rápido. Lo intentamos y lo intentaron una y otra vez hasta que, en un momento de triunfo absoluto, Bang Chan entendió lo que decíamos y ahora fueron ellos quienes lideraron el cántico de ¡qué bonito! mientras el público se sumaba. Lo mejor de estos momentos únicos no es solo haberlos podido vivir en persona, sino que mucha gente los captó en cámara y quedan ahí para volver a verlos una y otra vez (la cara de Lee Know cuando pensó que le decíamos «te amo, Lino» era preciosa) y es que la sintonía entre público y artistas era fantástica. Y aprovecho aquí para dar las gracias a @martakdrama, por captar las imágenes que ilustran este post.
Con Lonely St. el estadio se llenó de luces naranjas y el público se volvía loco cada vez que los chicos se abrazaban en esta canción lenta. Y eso fue nada comparado con la magia que supuso Cover Me, con el escenario prácticamente iluminado en su totalidad por las luces de miles de lighsticks. El público no defraudó cantando esta canción y acompañando a Seungmin y ellos lo reconocieron diciendo que España canta muy bien. One more time: se desató la euforia. Presentaron a la banda, uno por uno, y Bang Chan nos dijo que había estado estudiando español para la ocasión, pero aquí no se soltó tanto como haría un rato después. Con los cañones de humo de TOPLINE el estadio volvió a ponerse en pie al completo y las luces y el confetti verde gigante fueron el marco de Social Path. A estas alturas, por fin, la gente estaba animada bailando y LALALALA, cargada de fuegos artificiales y llamaradas con los chicos tirando agua continuamente al público y el cuerpo de baila al completo, fue una auténtica fiesta que acabó, una vez más, con el cántico de ¡Qué bonito! una vez se apagaron las luces.
Los chicos se lo estaban pasando muy bien: en la siguiente conversación con el público dieron varias veces las gracias en español (también un «¿qué te pasa, amigo?») y dividieron al estadio en dos grupos para poner a prueba nuestra capacidad de gritar. Era muy simpático que Bang Chan hablaba de grupo uno, en español, y grupo two, con el número en inglés, y después de tenernos un rato demostrando que a chillar no nos gana nadie fueron ellos quienes nos cantaron el qué bonito a nosotras (también lo dijeron en coreano, se ve que alguien ya les había dicho lo que significaba), seguida del Feliz Navidad, que el público cantó entero mientras Felix bailaba con Changbin y Bang Chan pedía entre risas que parásemos para poder seguir el concierto. MEGAVERSE fue la siguiente canción, con más fuegos artificiales, y tras ella llegó MANIAC. Y ambientazo. Mientras se preparaba la siguiente parte, el público recordó que estábamos en un estadio de fútbol y empezó a cantar lololo a coro, hasta que se encendieron las pantallas para el momento de seleccionar a gente del público haciendo las coreos y el momento «canta conmigo» en el que todos nos dejamos los pulmones para seguir el karaoke de Chk Chk Boom.
Y se encendieron las luces con SUPERBOARD y vimos cómo se iniciaba por el lado derecho del escenario un desfile con dos plataformas en las que iban los chicos seguidos de skzoo gigantes que flotaban en el aire. Recorrieron todo el estadio, hasta llegar al otro lado del escenario sin parar de bailar mientras también sonaron I like it y My Pace. Fue una auténtica locura: en nuestra zona, pese a que estábamos muy altas, vimos como la gente se precipitaba hacia las escaleras para estar lo más cerca posible de ellos, que no dejaron de saludar y lanzar agua al público. Volvieron a subirse al escenario para interpretar Blind Spot y nos pidieron que iluminásemos el estadio con las linternas de nuestros móviles. Los chicos estaban felices y nos lo dijeron en español, también nos dieron las gracias por esperarlos hasta ahora, con especial atención a la gente que había venido de fuera y algo que me pareció súper tierno, agradeciendo a los padres que habían ido al concierto acompañando a sus hijos. Además, prometieron volver. En el vídeo de las stays españolas para ellos salieron fans de toda España, organizadas por comunidades autónomas bailando sus coreografías y los chicos lo miraron con mucha atención (mientras Felix iba leyendo el nombre de las CCAA a medida que se mostraban) y las fans gritábamos cuando salía gente de nuestra tierra. Y, de nuevo, dijeron que quieren volver, que estaban sintiendo la pasión española y que el público en nuestro país es «10 x 10». Y se despidieron. Y dijeron adiós en español…
Y nadie se movió de su asiento. Así que cantaron Stray Kids, con el público coreando a capella. Y tras esta, Bang Chan pidió que todo el mundo se pusiera en pie… y como ya estábamos en pie, se disculpó (¿nos estaba llamando baijtos?). Todo el estadio estaba levantado bailando MIROH mientras que desde el escenario se lanzaban tiras gigantes de color blanco, humo y fuegos artificiales, todo a la vez, en lo que presagiaba un auténtico fin de fiesta. Antes de irse, volvieron a dar las gracias y pidieron un aplauso para el equipo técnico y los bailarines (adoro cuando los artistas tienen la humildad de hacer eso) y siguieron cantando hasta enlazar con la versión festival de Chk Chk Boom, cuando bajaron al público para estar con las fans, chocando manos y haciendo corazones con ellas mientras ellos no paraban de sonreír. Star Lost fue la última canción de este concierto icónico y aprovecharon para estar un poco más entre las fans al tiempo que los que estaban arriba portaban botes de humo rojo y seguían lanzando agua al público. Al final, y esto sí que era el final ya, pararon en cámara para hacerse una foto todos juntos, se despidieron dando las gracias en español, con HAN haciendo una reverencia, mientras que Felix seguía pidiendo un grrr (¿un qué?) y lucía abdominales, Changbin hizo una pausa para enseñarnos su bíceps, I.N. estaba adorable con su gorro azul (aunque a todas nos quedó claro que el maknae ha crecido maravillosamente y de inocente solo le queda la cara), Seungmin saludaba con timidez, Hyunjin se despedía con su camiseta de Madrid tirando un beso, Lee Know nos regalaba un momento de aegyo y Bang Chan se iba con la camiseta entre los dientes para mostrar tableta.
De camino hacia el metro de vuelta íbamos cantando y bailando por las calles, aún eufóricas por el conciertazo vivido y, la verdad, tras casi una semana, seguimos sin haberlo superado. Gracias a todas las personas que estuvisteis con nosotras llenando el Metropolitano, gracias por abarrotar el centro de Madrid de cultura kpop y dar más a conocer este movimiento en España, gracias a las chingus por los momentos vividos, y a los 8 Stray Kids gracias por la energía y buen rollo que desprendéis: Madrid os espera para la próxima y es que habéis dejado una huella en el público de nuestro país. ¡Qué bonitos sois!

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Que maravilla lo que hemos vivido!! Conté a los bailarines un total de 27, pero lo mismo había alguno más ya que estaban en movimiento 😅
Yo que no los sigo lo pasé super bien, no me imagino siendo stay lo que sería